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Caoba: el “oro rojo” se extingue

Por: Redacció el 03/02/06 15:22
Tiempo estimado de lectura : 4 minutos
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Las últimas centenarias y robustas caobas están cayendo a golpe de motosierra en los confines de la selva peruana. La causa principal es la demanda del consumidor occidental, que estimula a los madereros ilegales.

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Caoba: el “oro rojo” se extingue

Miles de troncos de caoba ilegal en Brasil / Imagen de la web de Greenpeace

Las últimas centenarias y robustas caobas están cayendo a golpe de motosierra en los confines de la selva peruana. Con ellas, las comunidades indígenas aisladas del mundo y varias especies animales.

Las causas son muchas y variadas, pero sobre todo una: la demanda en los mercados occidentales estimula a los madereros ilegales a esquilmar la más importante selva del mundo por un puñado de árboles.

Conocida como ‘oro rojo’ por su gran valor en el mercado, la caoba se encuentra en fase terminal y las autoridades medioambientales de Naciones Unidas decidieron incluirla en la lista CITES de especies amenazadas.





Al ritmo actual, a la Caoba del Perú no le quedan ni diez años de vida

En Perú, país que ha cogido el relevo de Brasil en la exportación de caoba, la organización WWF/Adena alertó hace unos meses de que al ritmo actual de explotación no le quedan ni diez años de vida.

Estados Unidos, Canadá y España son los principales importadores de caoba peruana por este orden; todo por satisfacer la demanda de esta madera expuesta en cualquier mueblería, incrustaciones, acabados de coches de gran clase o mástiles de guitarras.





Estados Unidos, Canadá y España son los principales importadores de caoba peruana por este orden

Panorama delatador

En la reserva nacional Pacaya-Samiria (Perú), el panorama es delatador. Balsas de caoba ilegales navegan a plena luz del día; aserraderos repletos de troncos; grandes cargas se apiñan en las laderas; y la ausencia de la autoridad.

“Menuda impotencia, es un final anunciado”, clama Luis Salas, voluntario de la reserva, mientras fija la vista en una balsa ilegal de caoba que cruza cerca de un barco de la marina peruana sin que nada ocurra.

La organización del tráfico de caoba se basa en un ancestral sistema conocido como de ‘habilitación’. Una poderosa mafia maderera adelanta dinero a pequeñas bandas de leñadores equipadas con motosierras.

Tras hacer el trabajo sucio, potentes tractores abren vías de hasta 50 metros de ancho para que penetren camiones y extraigan los troncos, con el consiguiente daño forestal que provoca.

Una vez almacenados los troncos en barcos de transporte o recreo, muchas veces escondidos entre la carga, se trasladan hasta los aserraderos. En otras ocasiones, se ensamblan para navegar hasta los aserraderos. Allí se ‘blanquean’ en tablas y se envían a depósitos en los centros urbanos de Perú.





Cada comunidad indígena recibe 0’10 euros por un pie tablar de caoba. En Europa se compra a 5 euros, lo que supone un 5.000% más

A España llegan en grandes barcos que atracan en los puertos de Algeciras, Valencia, Santander o A Coruña, donde ‘trailers’ las transportan a algunas de las centenares de industrias manufactureras que se dedican al comercio del ‘oro rojo’ en ese país.

Negocio redondo

José Álvarez, un biólogo del Instituto de Estudios Amazónicos, explica cómo funciona este negocio: “De una caoba normal de 120 centímetros de grosor los nativos reciben entre 5 y 50 euros, cuando no la intercambian por bienes de consumo. Esta pieza se paga en el mercado peruano a unos 30.000 euros; en el mercado internacional se multiplica por tres o cuatro; y transformada en muebles de lujo, por 10 ó 20”.

Luis Salas, de la reserva Pacaya-Samiria, donde operan entre 300 y 500 madereros, expone otro ejemplo: “Cada comunidad indígena recibe 10 céntimos de euro por cada pie tablar de caoba (de cada árbol se extraen entre 10.000 y 15.000 pies tablares) y en Europa se compra a unos 5 euros, lo que supone un rendimiento del 5.000%”.

Una cifra que aumenta cuando se convierte en mueble: una mesa de comedor en una tienda consultada en la que se han utilizado unos 34 pies tablares de caoba cuesta 1.500 euros frente a 830 de otra de similar tamaño de haya.





En la actualidad, el sello de calidad FSC sólo está implantado en 43 de las 1.300 empresas españolas del sector

¿Quién paga los pasivos, ambientales y sociales, creados por la actividad? ¿Quién es el culpable del latrocinio? Para Álvarez, “sólo las grandes mafias, que con agentes de distinto nivel comercian y exportan caoba ‘legal’ luego de haber falsificado los permisos forestales y las cifras del inventario”.

El biólogo critica la blandura de la ley peruana y pide una decisión política que declare la caoba en veda temporal hasta que la situación varíe, además de que se establezcan “mecanismos limpios” de certificación forestal, como el sello de calidad FSC.

En la actualidad, este sello sólo está implantado en 43 de las 1.300 empresas españolas del sector. ¿Y el consumidor? “Que al menos mire la procedencia de la madera que compra”, señala Álvarez.

Más información:

La Caoba en la wikipedia

Información de WWF Perú sobre la Caoba

Canal Solidario-OneWorld, 2006

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