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Día de la Mujer: Agentes de cambio para un mundo equitativo

Por: Redacció el 07/03/02 13:43
Tiempo estimado de lectura : 6 minutos
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Entre los múltiples retos que afrontan las mujeres para alcanzar la igualdad, este 8 de marzo no olvida a las compañeras afganas, cuyos derechos y libertades aún deben materializarse por su propio bienestar y el de todo un pueblo.

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Día de la Mujer: Agentes de cambio para un mundo equitativo

Mirada de una joven afgana / Women Watch

Cuando ha pasado más de un año desde la celebración de la Cumbre del Milenio de la ONU (septiembre 2000), las metas que allí se trazaron para reducir a la mitad la pobreza en el mundo en el 2015 precisan medidas concretas que se traduzcan en realidades palpables. Y en esta estrategia, la equidad de género debe desempeñar un papel central. Con este convencimiento, el UNIFEM, Fondo de la ONU para la Mujer, esboza una serie de acciones inaplazables para que los objetivos de la Cumbre del Milenio obtengan un firme impulso.


La Cumbre del Milenio vinculó a su meta principal la resolución de graves problemas que afectan a las mujeres: reducir en ¾ partes la mortalidad materna, conseguir el acceso equitativo de las niñas a la educación, así como frenar la expansión del VIH/Sida. En cuanto a la reducción de la extrema pobreza y la mortalidad materna, la agencia de la ONU plantea atacar la ‘feminización de la pobreza’ y destinar recursos para garantizar a las mujeres su supervivencia, opciones y oportunidades.


Alcanzar la paridad entre niños y niñas en la escolarización pasa por detener la tendencia de que ellas sean obligadas a dejar los estudios para cuidar de sus familiares enfermos de VIH/Sida o para hacerse cargo de trabajos domésticos mientras atienden a sus hermanos pequeños. El cese de la violencia contra las mujeres requiere la adopción de relaciones de poder más igualitarias entre ambos sexos. Así como revertir la curva del VIH/Sida precisa medidas que tengan en cuenta que las mujeres son biológica, económica y culturalmente más vulnerables a contraer el virus, y que les den el derecho y el poder de rechazar relaciones sexuales no deseadas y sin protección.


’Empowerment’ o dar poder a las mujeres


Sin perder de vista las intenciones señaladas, y mirando al futuro más inmediato, UNIFEM destaca la importancia de dos eventos mundiales cercanos que pueden contribuir al cumplimiento de las metas de la Cumbre del Milenio y que garanticen que la igualdad de género es un prerrequisito para el desarrollo sostenible y la erradicación de la pobreza. Se trata de la 46 sesión de la Comisión de la ONU sobre el Estatus de la Mujer, que se celebra este mismo mes en Nueva York, y que este año ha centrado el debate en el ‘empowerment’ (‘empoderamiento’, dar poder a las mujeres) en todos los ámbitos de su vida.


La otra cita es la Conferencia Internacional sobre Financiación para el Desarrollo de Monterrey, México (18-22 marzo), una oportunidad de oro para permitir que los recursos financieros sigan a la retórica. Por primera vez, el Banco Mundial (BM), la ONU, el Fondo Monetario Internacional (FMI) y la Organización Mundial del Comercio (OMC) se reunirán, junto con líderes de todo el mundo, para buscar nuevas vías para emplear los recursos financieros que atiendan las necesidades humanas básicas, tales como salud, educación y servicios sociales.


Ésta es la intención, pero las ONG ya han mostrado su pesimismo ante los posibles frutos que puedan salir de esta cita, ante la inflexibilidad de EEUU y las escasas muestras de la UE para alzar su voz y que ésta sea discordante con la de Washington. La financiación para el desarrollo resulta vital para lograr la igualdad de la mujer, ya que ésta necesita fondos que la impulsen. UNIFEM trabaja con diversas organizaciones sobre el análisis de presupuestos sensibles a la cuestión de género, que ayuda a los gobiernos a decidir donde deben reasignarse los recursos para alcanzar los objetivos de desarrollo humano y equidad. Estos análisis también pueden aplicarse a la distribución de la ayuda oficial al desarrollo, y para empezar, nada mejor que hacerlo en el proceso de reconstrucción que acaba de iniciar Afganistán.


Afganistán, un largo camino para las mujeres


En los últimos años, la comunidad internacional ha hecho oídos sordos al sufrimiento que padecían las mujeres afganas, sometidas a 23 años de guerra y ‘estranguladas’ por el régimen talibán desde 1996. Los bombardeos estadounidenses en nombre de la lucha contra el terrorismo mundial atrajeron la atención sobre su realidad, pero los aparentes signos de democratización que afronta el país todavía tienen que asegurar que los derechos de las mujeres serán respetados.


UNIFEM señala que ha llegado el momento de que la ayuda internacional sea utilizada para que las mujeres recuperen sus derechos en un país devastado, donde el pueblo en su conjunto padece graves carencias y las de las mujeres en concreto son abrumadoras: la mayoría no tiene acceso a agua potable, electricidad o sanidad; sólo el 3% de las mujeres afganas están alfabetizadas y 1.600 de cada 100.000 mueren durante el parto.


En la nueva fase que se abre ante la sociedad, tanto la agencia de la ONU como las ONG consideran fundamental implicar a las mujeres en el poder político y en todas las tareas encaminadas a levantar el país. Las dificultades no son pocas. La Plataforma Española por los Derechos Humanos de las Mujeres y de Apoyo a Afganistán se hace eco de un estudio realizado por Carl Conetta, del Commonwealth Institute, según el cual, “los llamados efectos colaterales han acabado con la vida de unos 1.300 civiles afgan@s como resultado directo de las bombas, y al menos 3.000 más han muerto a causa de la campaña bélica que ha agravado la crisis humanitaria que ya padecía esta población tan castigada”.


En el nuevo estado del país, además, la inseguridad y la violencia son un hecho que amenaza a mujeres y hombres. La plataforma española de solidaridad resalta que no se ha desarmado a los señores de la guerra afganos y que los bandidos obstaculizan la llegada de alimentos a las personas más necesitadas de las áreas rurales. Como respuesta a los retos que se plantean, UNIFEM señala cuatro áreas de acción prioritarias.


La primera es la seguridad de las mujeres, que éstas no sienten en absoluto, y además se encuentran con que el silencio las rodea en cuanto a la violencia en el hogar. La segunda apunta a la promoción de la justicia de género, lo que en la práctica se traduce en que las violaciones de los derechos de las mujeres sean vigiladas, denunciadas y remediadas. La tercera prioridad se refiere a la seguridad económica de las mujeres, que necesitan ser contratadas y pagadas con salarios decentes.


El último punto clave es la participación de la mujer en el gobierno, para lo que resulta vital que el Ministerio de la Mujer sea fuerte y así pueda garantizar el cumplimiento de las promesas de justicia para las afganas, así como que se incluyan las perspectivas y el liderazgo femenino en otros ministerios y fuera del gobierno.


Ministerio de la Mujer desde el salón de casa


En esta cuestión, la plataforma denuncia que la Ministra de Asuntos para la Mujer afgana, Sima Samar, no dispone de los recursos necesarios para funcionar. La misma ministra se quejaba de que ni siquiera disponía de una oficina y que hacía lo que podía desde el salón de su casa, sin apenas medios para pagar el alquiler y el teléfono. Para abordar los grandes retos que tiene ante sí su ministerio, Samar ha elaborado un presupuesto de 67 millones de dólares. Las acciones más inmediatas irían a prestar protección y asistencia legal a mujeres, programas de salud, educación y formación profesional.


El ministerio ha recibido las primera ayudas, por 64.000 dólares, el pasado febrero, procedentes de la agencia USAID, que se emplearán en la rehabilitación del edificio en ruinas que albergará su sede. Pero las ONG se preguntan cuándo culminarán las obras, teniendo en cuenta que el mandato de la ministra concluye el próximo junio, fecha en la que está prevista la formación de la ‘Loya Jirga’, con un nuevo gobierno provisional que convocará elecciones dos años después.


La plataforma teme que “puede ocurrir que lo que subyace es una clara intención política de que ese ministerio resulte un fracaso” y que se deje en manos de la sociedad civil asuntos propios del desarrollo de las mujeres, que deberían asumir los organismos públicos. “El resultado será que las ONG van a ser el ámbito donde las mujeres afganas pueden actuar” y “la participación política será cosa de hombres”.


Con el propósito de que todas estas deficiencias no aboquen en el estancamiento de las demandas de las mujeres afganas, la plataforma exige a la ONU y a los países donantes (EEUU y Europa), que “doten de los recursos necesarios al Ministerio para Asuntos de la Mujer de Afganistán, para que pueda impulsar urgentemente el plan de acción promovido por su ministra”. La asociación española subraya que “con la misma rapidez que se deciden los bombardeos, deben implementarse las medidas económicas para todos los aspectos en el proyecto de reconstrucción”, en un país donde se ha comprobado a lo largo de estos duros años que las mujeres “son las principales agentes del cambio”.


Más información:


UNIFEM


Plataforma de Apoyo a Afganistán Tel.: 91 535 39 26.


Para sumarte a los actos reivindicativos organizados en diferente puntos de España, no dejes de visitar nuestra agenda.


© Canal Solidario 2002

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