Dos asociaciones de Cartagena recetan libros para la integración social y cultural
En los barrios de Lo Campano y José María Lapuerta en Cartagena (Murcia) se viven dos realidades muy diferentes, marcada una por el fracaso escolar y la drogadicción y otra por la falta de integración cultural.
Allí trabajan dos asociaciones juveniles llamadas La Charka y La Puerta, que han iniciado un proyecto llamado ‘La botica del libro’.
La iniciativa pretende aplicar la lectura de libros como una herramienta para la integración social y cultural. Desde su inicio en marzo, los más de 30 voluntarios han conseguido registrar a más de 100 lectores y, según cuentan, han hecho el pedido más grande de libros en ruso de las bibliotecas de España.
El proyecto de “La botica del libro” incluye préstamo de libros a individuos y a colectivos, talleres de fichado de libros, entrega a domicilio, talleres de escritura y lectura, elaboración de un documental y un taller de restauración de obras, entre otros.
Libros contra la exclusión
Uno de los barrios es Lo Campano. Allí conviven vecinos gitanos y payos. La falta de preparación de los jóvenes que viven un alto grado de exclusión conlleva gran dificultad de acceso al mundo laboral.
Desde la Concejalía de Juventud, Alberto Soler comenta que éstos encuentran tantas dificultades para relacionarse fuera del barrio que se produce una “endogamia local” en cuanto a modelos de vida con “consecuencias tan desastrosas” como, por ejemplo, actitudes violentas, sexistas, xenófobas u homófobas, acompañadas de muchos casos de drogadicción.
Diana Montoya, voluntaria de la asociación La Charka, coordina la botica en este barrio. Ella explica que la mayoría de sus lectores son mujeres adultas y niños: “Queremos llegar a los hombres y jóvenes. Por eso vamos a montar en mitad de la plaza mesas con libros para acercarlos aún más a la gente”, afirma.
Medicina del alma
El ritmo del proyecto es más lento que en el barrio de José María Lapuerta, sin embargo a pesar de las condiciones de la zona, han logrado fidelizar a unos 30 lectores de los que algunos se quieren convertir en auxiliares del equipo: “Tenemos hasta un voluntario de 12 años que quiere ser el encargado de la botica”.
| “Según el momento en que viva la persona, necesita uno u otro tipo de libros. Nosotros hablamos con ellos y les recomendamos los que creemos mejores” |
“El concepto de la botica se basa en que pensamos que los libros son medicinas para el alma”, dice Montoya. Por eso, los voluntarios y las voluntarias se dedican a recetarlos: “Según el momento en que viva la persona, necesita uno u otro tipo de libros. Nosotros hablamos con ellos y les recomendamos los que creemos mejores”.
Se han recomendado muchos libros sobre el maltrato a la mujer y, para jóvenes, se han comprado libros de misterio, que les engancha a la lectura más fácilmente, “pero el que más éxito tiene es el de Camarón”, ríe esta voluntaria.
Acercando culturas
En el barrio de José María Lapuerta, la característica principal de sus pobladores es la variedad de su origen cultural, destacando la presencia de vecinos magrebíes, ecuatorianos y de Europa del Este.
“Las relaciones entre estos colectivos son casi nulas, solo existe entre las personas de un mismo país y no tienen relación con la sociedad de acogida”, explica Alberto Soler.
Allí han logrado inscribir en la biblioteca de barrio a 75 lectores y lectoras. De los que, según comenta la voluntaria Sandra Pérez, la mitad son inmigrantes: “Tenemos de todo, pero sobre todo mujeres árabes y jóvenes de 14 a 24 años”.
| “Las medicinas normales te pueden curar el cuerpo. Los libros son la medicina del alma, que tiene muchos tipos enfermedades” |
En la asociación La Puerta, que lleva la botica de este barrio, cuentan unos 4.000 títulos en sus estanterías, disponen de literatura en varios idiomas y aseguran que han realizado el mayor pedido de libros en ruso de todas las bibliotecas de España.
Los voluntarios de ambas asociaciones observan que sus lectores inmigrantes mejoran en su manejo del castellano y todos utilizan la biblioteca como espacio de intercambio, dando pasos “a su ritmo” hacia la integración.
“Las medicinas normales te pueden curar el cuerpo. Los libros son la medicina del alma, que tiene muchos tipos enfermedades”, concluye Montoya.
Más información:
Concejalía de Juventud del Ayuntamiento de Cartagena. Teléfono: 968 12 88 62.
Correo-e: jovenesciudadanos@ayto-cartagena.es.
La botica en Lo Campano está en la calle Más Palomas sin número.
La botica en José María Lapuerta está en la calle Garellano sin número.
Canal Solidario-OneWorld 2006
Noticias relacionadas
'El trabajo de integración para jóvenes inmigrantes debe ser hecho por jóvenes'
Por: Redacció el 28/03/06 16:14
Jóvenes latinos: estrategias socioeducativas para su integración desde el ámbito local
Por: Redacció el 23/03/06 18:19
Encuentro de movimientos sociales de Madrid el 1 y 2 de abril
Por: Redacció el 27/03/06 17:04
0 comentarios
Esta noticia no admite ya comentarios. Pero no te quedes con las ganas! Da tu opinión en otras noticias más recientes!


