La formación del personal sanitario, la mejor inversión para el desarrollo de la salud en el Sur
Las campañas de vacunación son importantes para la sanidad en países empobrecidos, pero con ellas no es suficiente. Hace falta formación de personal, material e infraestructuras.
El doctor Eugène Serdouma trabaja desde hace veinte años en el hospital comunitario de Bangui, en la República Centroafricana. A pesar de su experiencia, su contrato dice que cobra menos 60 céntimos al día, una cifra pequeña pero que incluso dobla la de muchos de sus compañeros. El problema es que desde hace meses ninguno recibe el sueldo a causa de la pobreza que vive el país.
Sólo en un mes, el doctor Serdouma, otros seis médicos y 38 parteras ayudan a nacer a 600 bebés en unas condiciones de gran precariedad laboral y, sobre todo, de recursos. “Hay que hervirlo todo, incluso el viejo y oxidado instrumental quirúrgico, porque no hay un solo esterilizador”, explica este médico centroafricano, que señala que “ni siquiera los funcionarios pueden pagar los gastos médicos” y que muchos de sus colegas sanitarios tienen que caminar hasta dos horas para llegar al trabajo.
La realidad del hospital comunitario de Bangui es un ejemplo claro de las condiciones que viven muchos países en términos de salud: falta de material sanitario y de infraestructuras, agua no potable en muchos casos, poco personal médico y, muchas veces, formación sanitaria insuficiente. En este contexto, la Organización Mundial de la Salud (OMS) y numerosas ONG recuerdan este 7 de abril (Día Mundial de la Salud) que la falta de formación y de recursos humanos es una de las principales dificultades para el desarrollo de la salud en los países del Sur.
| “En el planeta hay una escasez crónica de profesionales de la salud producto de décadas de anemia inversora en formación”, afirma la OMS |
“En todo el planeta hay una escasez crónica de profesionales de la salud, producto de décadas de anemia inversora en la formación, remuneración, condiciones de trabajo y gestión de esos profesionales”, afirma Tim Evans, de la OMS, que destaca que la situación más grave se vive en los países de África subsahariana.
Sólo en esta región hay 750.000 agentes de salud para 682 millones de habitantes, sin contar los esfuerzos adicionales que deberían hacerse para paliar las consecuencias del VIH/Sida. En Botswana, por ejemplo, la tasa de prevalencia entre la población adulta es del 38%; el Gobierno ha hecho esfuerzos para ofrecer tratamiento antirretroviral a los pacientes e invirtió el dinero necesario, pero la falta de personal sanitario adecuado ha hecho fracasar el intento, explican desde Medicus Mundi.
Según Carlos Mediano, médico y miembro de esta ONG, a la falta de personal y de formación se suma el hecho de que muchos profesionales africanos de la salud emigran en busca de nuevas oportunidades y huyendo de sistemas “tan frágiles”.
La salud, base para el desarrollo
Como recuerdan desde la OMS y las organizaciones no gubernamentales, tres de los ocho Objetivos del Milenio para reducir la pobreza a la mitad antes del año 2015 están directamente relacionados con la salud. Son los que se refieren a la reducción de la mortalidad infantil, mejorar la salud materna y combatir enfermedades como la malaria y el sida.
| Tres de los ocho Objetivos del Milenio están directamente relacionados con la salud |
Sin embargo, otras Metas del Milenio están también relacionadas con la salud, como el hambre y el acceso a la educación. En algunos países del Sur, de hecho, muchos niños y niñas no pueden ir a la escuela porque sus padres viven con VIH/Sida y no tienen fuerzas para trabajar ni hacer las tareas de casa, que son encargadas a los más pequeños.
Para evitar situaciones como ésta, ONG y organismos internacionales colaboran con gobiernos locales para mejorar el acceso a la salud de la población. En varias regiones de América Latina, entidades como Anesvad promueven la capacitación de promotores de salud y trabajan junto a líderes de las comunidades para instaurar hábitos saludables. En Uganda, en cambio, Manos Unidas colabora en la construcción de viviendas junto a un centro sanitario para que los médicos puedan vivir con sus familias y no marchen a otros lugares donde les paguen un poco más.
Toda esta labor se acompaña también de campañas de prevención y vacunación, que en algunos lugares han dado muy buenos resultados y han demostrado su eficacia para mejorar las condiciones de la salud de la gente. En Pakistán, por ejemplo, las muertes por tétanos se han reducido a la mitad en los dos últimos años tras una intensa campaña de vacunación promovida por Save the Children y Unicef.
Propuestas para una salud digna
Como apunta Save the Children, en los últimos años los programas de vacunación han reducido en un 99% los casos de polio y en un 40% los de sarampión; el acceso a tratamiento de neumonía y malaria ha mejorado y los suplementos de vitamina A “han salvado un millón de vidas entre 1998 y el año 2000”.
| La solución pasa por la colaboración entre gobiernos locales y nacionales, comunidad internacional, profesionales de la salud y ONG |
Pero aún quedan cosas por hacer porque “el sarampión y el tétanos matan a más de un millón de menores de cinco años cada año” y “la falta de acceso a medicinas de bajo coste contribuye a más de tres millones de muertes de niños menores de cinco años cada año”.
En este contexto, desde la Organización Mundial de la Salud apuestan por la colaboración entre gobiernos locales y nacionales, comunidad internacional, profesionales de la salud y ONG. “No existe una solución única para un problema tan complejo, aunque sí hay direcciones de trabajo en las que ahora es preciso avanzar”, advierte la OMS.
Según esta institución, hasta el momento se han visto iniciativas interesantes en algunos países a favor de la salud, como implantar políticas para acabar con la contratación de profesionales de países con plantillas muy básicas. En algunos países en desarrollo, además, completan los bajos salarios con otros incentivos para motivar al personal sanitario y animarlo también a trabajar en las zonas rurales.
A veces, la imaginación es también una buena herramienta para mejorar las condiciones de salud. En los suburbios de la ciudad de Bangui, donde trabaja el doctor Eugène Serdouma, el año pasado muchas familias pudieron vacunarse y acceder a una asistencia sanitaria básica gracias a las 17 motocicletas donadas por la OMS, que permitieron a los promotores de salud llegar a las zonas más aisladas.
Más información:
Organización Mundial de la Salud
Conoce los proyectos de Medicus Mundi y Anesvad
Save the Children y Manos Unidas también tienen en marcha iniciativas para promover la salud
Canal Solidario-OneWorld 2006
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