Reforma agraria sí, ¿pero de qué manera?
La celebración de dos foros paralelos para hablar de la reforma agraria pone en evidencia las diferencias entre la FAO y los movimientos sociales, que afirman que no se escucha la voz de los principales protagonistas: los campesinos.
Que la reforma agraria es vital para promover el desarrollo y salvar todavía alguno de los Objetivos del Milenio parece claro. La Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO) y entidades como Vía Campesina y el Movimiento de los Sin Tierra se han reunido estos días para debatir sobre la necesidad de reformar las políticas agrarias, repartir de manera más justa la tierra y lograr que las familias que trabajan y viven del campo no pasen hambre.
La FAO y las organizaciones sociales se han congregado en Porto Alegre (Brasil), pero por separado, un hecho que evidencia los diversos puntos de vista y la necesidad de que encuentros internacionales de este tipo tengan en cuenta todas las voces.
La Conferencia Internacional sobre Reforma Agraria y Desarrollo Rural (CIRADR) ha recibido a representantes políticos de 81 países, que han centrado su atención en temas como el empoderamiento de gobiernos locales para mejorar el acceso a la tierra, la soberanía alimentaria y el intercambio de experiencias lideradas por gobiernos de todo el mundo –en algunos casos con el apoyo de ONG- y que han tenido o no éxito.
Precisamente el encuentro, que finaliza este 10 de marzo, pretende recoger buenas prácticas para que sirvan de ejemplo a otras regiones.
| Sólo 22 de los 81 países han enviado políticos de primer nivel a la conferencia de la FAO |
Como observadora de esta conferencia está la Vía Campesina, plataforma que representa a organizaciones de campesinos y pequeños productores de 56 países y que, descontenta con el punto de vista de la CIRADR, ha organizado un foro paralelo paralelo que ha tenido el apoyo de movimientos de América, África, Asia y Europa.
Vía Campesina critica el escaso interés mostrado por los gobiernos en el tema de la reforma agraria, ya que sólo 22 países han enviado representantes de primer nivel. “Por la falta de participación de los gobiernos y las enormes dificultades que encontramos para organizar una seria participación de la sociedad civil, esta conferencia no podrá ser el momento para finalizar compromisos internacionales sobre un asunto tan importante como éste”, afirma el coordinador internacional de Vía Campesina, Henry Saragih.
Según estas organizaciones, se trata de que la FAO lidere el proceso de reforma agraria y defina un plan de acción internacional que comprometa a los Gobiernos a modificar sus políticas agrarias, apoyar iniciativas de pequeños productores, impulsar legislaciones nacionales y herramientas para implementarlas. Estas políticas deberían tener como objetivos la distribución de los latifundios entre las familias sin tierra y el control por parte de estas personas de los recursos productivos y naturales. Es decir, respetar el derecho a la soberanía alimentaria.
Desde la FAO están de acuerdo en la necesidad de apoyar las zonas rurales para que los índices de pobreza disminuyan y su director general, Jacques Diouf, se refería estos días a “los efectos negativos de la globalización, la presión de mercado sobre los pequeños productores y la dificultad de acceso a la tierra”.
| Algunas voces proponen llevar la cuestión de la reforma agraria a la OMC, que pronto debatirá sobre comercio internacional en el sector agrícola |
En la conferencia CIRADR se ha hablado también de la necesidad de incorporar la cuestión de la reforma agraria en la agenda de la Organización Mundial del Comercio (OMC), que en breve se reunirá para debatir sobre el comercio internacional en el sector agrícola. Además, se han oído voces como la del vicepresidente de Brasil, José Alencar, que afirma que “es imposible pensar en crecimiento sin desarrollo rural” y que defiende una “reforma agraria inteligente y responsable, sin perjuicio nunca de las empresas que estén produciendo y ganando mercados internacionales”.
Salir del campo para dejar atrás la pobreza
La CIRADR ha sido organizada por la FAO con el apoyo técnico del Gobierno de Brasil, que durante la conferencia internacional ha recibido elogios por sus políticas contra la pobreza rural. Sin embargo, medio centenar de entidades brasileñas, lideradas por el Movimiento de los Sin Tierra, advierten que los esfuerzos del Gobierno de Lula da Silva no son suficientes.
El Ejecutivo aprobó en 2003 un plan para asentar, hasta finales de este 2006, a 400.000 familias sin tierra. Pero en 2005 sólo se habían asentado 120.000. Además, añaden las entidades, la mayoría de estas familias han sido reasentadas en áreas públicas como la Amazonía legal y no en tierras expropiadas.
El hecho de no tener acceso a la tierra, añade el dirigente campesino nicaragüense Fausto Torrez, lleva a numerosas familias a la pobreza y a emigrar del campo a la ciudad y a otros países, donde normalmente “no poseen buenos salarios ni seguridad social”.
A esto se suma la discriminación de las mujeres del campo y de los jóvenes, que en el foro organizado por Vía Campesina han denunciado que tienen más trabas para acceder a la tierra y sufren de manera más directa la pobreza, y han anunciado la presentación de varias propuestas a la FAO para que cualquier reforma agraria se base en la igualdad de género.
Tres de cada cuatro personas pobres viven en zonas rurales
Los encuentros organizados por la FAO y los movimientos campesinos
| La mayoría de las personas que viven en extrema pobreza dependen del campo |
se producen en un momento en el que desde organismos como Naciones Unidas alertan que la mayoría de las personas que viven en extrema pobreza dependen del campo. Según la ONU, tres cuartas partes de los 852 millones de personas que pasan hambre en el mundo viven en zonas rurales y son campesinos sin tierra o con terrenos tan pequeños o tan poco productivos que no pueden alimentar a sus familias.
Para paliar esta situación es necesario cambiar las políticas actuales y programas de política agraria como los que el Banco Mundial invita a adoptar a países en desarrollo. Estos planes de ajuste estructural benefician a grandes propietarios de tierras que son improductivas y provocan “la mercantilización de los servicios básicos y de la tierra, el agua y la biodiversidad”, señala el dirigente Fausto Torrez.
En esta línea, el director general de la FAO ha dejado claro en el encuentro celebrado en Porto Alegre que “la batalla contra el hambre y la pobreza en el mundo se ganará o se perderá en las áreas rurales de los países en desarrollo”, pero que de seguir la tendencia actual “se perderá”.
Más información:
Web del foro Tierra, Territorio y Dignidad, organizado por Vía Campesina
Movimiento de los Sin Tierra
Conferencia Internacional sobre Reforma Agraria y Desarrollo Rural, organizada por la FAO
Canal Solidario-OneWorld 2006
Noticias relacionadas
Encuentra el artículo que buscas
Por ejemplo: ideas solidarias, subvenciones ONG, voluntariado en Haití.
0 comentarios
Ya no se admiten comentarios. Pero no te quedes con las ganas! Da tu opinión en noticias más recientes!



en las redes sociales