Saltar al contenido principal
canalsolidario.org | hacesfalta.org | solucionesong.org | voluntariadocorporativo.org
Edición estatal Edició Catalunya

Ruanda: 16 años del genocidio del que fuimos cómplices

Por: Iker el 07/04/10 09:14
Tiempo estimado de lectura : 3 minutos
  •  

Hoy se cumplen 16 años del inicio del genocidio que provocó más de 800.000 muertos y obligó a más de 2 millones de personas a convertirse en refugiadas. La magnitud del genocidio y la falta de respuesta de la comunidad internacional convirtieron a Ruanda en símbolo de algo que no puede repetirse.

Compárte en las redes sociales

Ruanda: 16 años del genocidio del que fuimos cómplices

Mapa actual de Ruanda de Wikipedia.org

¿Y qué puedo hacer yo?

Naciones Unidas mantiene una web con recursos informativos sobre el genocidio

¿Has visto la película Hotel Rwanda? Es un filme dirigido por Terry George, que homenajea a Paul Rusesabagina, un gerente de hotel que utilizó su influencia y contactos para proteger a unas 1.260 personas, víctimas del genocidio.

Hoy se cumplen 16 años del inicio del genocidio que provocó más de 800.000 muertos y obligó a más de 2 millones de personas a convertirse en refugiadas. La magnitud del genocidio y la falta de respuesta de la comunidad internacional convirtieron a Ruanda en símbolo de algo que no puede repetirse.

La mecha que incendió el brutal genocidio que asoló Ruanda en 1994, fue el derribo del avión en el que viajaba el presidente del país, Juvenal Havyarimana. Tras el atentado arrancó la lucha genocida de los hutus sobre los tutsis. Se desató un horror, que se había estado preparando minuciosamente desde mucho tiempo antes. Según Linda Melvern, una reportera británica que tuvo acceso a documentos oficiales, en el momento del inicio de la matanza la milicia ruandesa estaba compuesta por 30.000 hombres y organizados a lo largo del país con representantes en cada vecindario. Algunos miembros de la milicia podían adquirir rifles de asalto Ak-47 con sólo rellenar un formulario. Otras armas, como granadas no requirieron ningún papeleo y se distribuyeron masivamente.

Todo esto se financió, por lo menos en parte, con el dinero sacado de programas de ayuda internacionales, como la financiación proporcionada por el Banco Mundial y el Fondo Monetario Internacional bajo un Programa de Ajuste Estructural. Se estima que se gastaron 134 millones de dólares en la preparación del genocidio.

Pero los datos de la tragedia que vino después son de sobra conocidos: más 800.000 muertos (el 11% del total de la población y un 4/5 de los tutsis que vivían en el país); 100.000 niños huérfanos; más de 2 millones de refugiados (que permanecieron en diversos países, sobre todo el Congo, hasta 1997, y varias decenas de miles que aún continúan fuera del país); miles de personas, civiles en su mayor parte, que participaron directamente en las atrocidades; destrucción de la base económica del país.

Las Naciones Unidas, absolutamente desbordadas por la situación, no hicieron nada para impedir el genocidio, incluso negaron su existencia, y en varias ocasiones tanto el Secretario General de aquella época, Boutros Boutros-Gali, como sus sucesores han pedido disculpas al pueblo ruandés por la incapacidad del organismo internacional en aquella crisis.

En países como Francia, el genocidio ruandés y el apoyo francés al régimen hutu que lo perpetró supuso un enorme revuelo político y de la opinión pública, lo que motivó la creación de una Comisión parlamentaria, que durante estos años ha investigado y demostrado el conocimiento y complicidad del ejército francés en la masacre.

Para las ONG, Ruanda también supuso una cruel constatación de los límites de la acción humanitaria y la falta de coordinación agravó la situación de caos en la zona. La reacción de la mayor parte de las ONG fue bastante autocrítica y buena muestra de ellos son la aprobación en los años siguientes de un Código de Conducta de las ONG (1994), para la actuación en casos de desastres como el ruandés, y del llamado Proyecto Esfera (1998), de establecimiento de normas mínimas de respuesta humanitaria.

En materia de justicia y reconciliación, se estableció un Tribunal Penal Internacional para los crímenes cometidos en Ruanda y en 2005 las primeras sentencias comenzaron a ver la luz. Junto a este Tribunal, la comunidad internacional ha aceptado la utilización de sistemas tradicionales de justicia, la llamada gacaca, para juzgar a personas de menor rango involucradas en el genocidio, de modo que pueda favorecerse su reinserción en la sociedad y el proceso de reconciliación. Es una apuesta arriesgada, pero un país como Ruanda no puede permitirse mantener en la cárceles a más de 100.000 personas en espera de juicio.

16 años después Ruanda sigue viviendo una situación difícil, tanto desde la perspectiva política como económica o en materia de derechos humanos y violencia los datos son preocupantes. ¿Vamos a volver a ser cómplices?

Compárte en las redes sociales

Encuentra el artículo que buscas

Por ejemplo: ideas solidarias, subvenciones ONG, voluntariado en Haití.

6 comentarios

Por: Bataja el 10/04/10 13:44

Iker, el libro que mencionas desapareció “misteriosamente” al poco de ser publicado. Ya no se puede encontrar. Se puede adquirir en PDF en la página de Frattini. No lo he leído, pero lo tengo anotado en la lista de los próximos a leer. Yo escuché a Frattini en un audio-programa de un programa de radio que se llama La sombra del espejo (tienen página web donde puedes descargar los audio programas).

Por: Iker el 08/04/10 23:39

Aida y muvare, me alegro mucho que os haya interesado el tema. Ani, totalmente de acuerdo contigo. Bataja te recomiendo el libro ‘ONU, Historia de la corrupción’ de Frattini. No sé si lo has leído, pero en él se recogen situaciones tan vergonzosas e indignantes como las que tú cuentas. Muestra cómo la ONU permite que si le interesa se den auténticas masacres escudándose en la neutralidad y la imparcialidad y cita el caso de Ruanda, donde efectivamente las Naciones Unidas se lavó las manos. Frattini explica que 5 meses antes del inicio del genocidio el Secretario General de Butros-Gali tenía en su mesa un informe que alertaba de la inminencia de un genocidio donde morirían miles de personas. Ruanda no le interesó a nadie y el resultado fueron 800.000 personas asesinadas, muchísimas de ellas mujeres y niños.
El libro también cuenta horrores similares en Srebrenica, Sudán…

Por: Bataja el 08/04/10 13:02

He escuchado decir a Eric Frattini que un sargento canadiense avisó a la central de la ONU de la que se avecinaba y que Kofi Annan desmintió que existiera este comunicado. Una vez que se probó que este comunicado si existió, Boutros-Gali se “defendió” diciendo que no habían podido reaccionar porque no se encontraba en su “pupitre” cuando se produjo este comunicado. El resultado: el que dices tú, Iker, inoperancia absoluta de los cascos azules.

Por: Ani el 07/04/10 10:04

Me parece bien que juzguen a las personas de menor rango involucradas en el genocidio, pero lo más justo sería que no quedaran impunes los responsbales de la comunidad internacional y del gobierno francés, que mediante los cascos azules, no hicieron más que dejar que toda la masacre sucediera. Eso es un crimen.

Por: muvare el 07/04/10 09:45

¡Muchas gracias Iker por recordarnos la injusticia que vivió Ruanda! Es un tema del que los medios casi no hablan y un ejemplo de cómo la comunidad internacional puede negar una atrocidad de este tipo y dejar de actuar ante la barbarie.
Tenemos que tenerlo siempre bien presente, como dices en el artículo, porque es un hecho que podría volver a repetirse.

Por: Aida Sánchez/ CanalSolidario.org el 07/04/10 09:32

Iker, me ha gustado mucho tu noticia. Nos has recordado cómo mientras ocurría la tragedia, el mundo entero parecía ajeno a la barbarie y nadie intervino para tratar de parar el genocidio. Lo que es peor, muchos países como Francia o Estados Unidos e, incluso, las Naciones Unidas, llegaron a a negar que se estuviera desatando esta brutal violencia contra las minorías. Me parece muy acertado cuando dices que Ruanda se ha convertido en símbolo de algo que no puede repetirse.

Ya no se admiten comentarios. Pero no te quedes con las ganas! Da tu opinión en noticias más recientes!

Canalsolidario.org :: Tú cuentas para cambiar el mundo. Un proyecto de Fundación Hazloposible