Un proyecto en Perú promueve una justicia juvenil que garantice la reinserción de los infractores
Se enfrentan a un modelo basado en el castigo sin apenas vías para la reinserción. Su apuesta: la inclusión social de los adolescentes infractores a través del refuerzo de la defensa y el seguimiento multidisciplinar de los casos.
A finales de 2002, una investigación realizada por la Fundación Terre de hommes – Lausanne sobre la situación del Sistema de Justicia Juvenil en Perú reveló que en el país aún existen algunas prácticas jurídicas basadas en un modelo castigador y proteccionista.
Es decir, los adolescentes que cometen infracciones ven violado su derecho a la defensa inmediata, sufren el uso excesivo de la internación preventiva, la sobre judicialización de los casos y la escasa aplicación de medidas educativas alternativas a la privación de la libertad.
Como conclusión, se determinó que no se protege adecuadamente los derechos de los adolescentes en conflicto con la ley penal ni hay herramientas para garantizar su integración social.
Por sus derechos
Ante esta situación, Tierra de Hombres (TdH) y la asociación peruana Encuentros-Casa de la Juventud pusieron en marcha en 2005 un proyecto llamado “Justicia Juvenil Restaurativa”.
Se trata de una iniciativa pionera que han lanzado –en una versión piloto- en dos zonas del país: Lima y Chiclayo. Allí se busca la aplicación de un modelo de justicia juvenil que garantice los derechos de los jóvenes infractores y permita su reinserción en la sociedad.
El proyecto está basado varias acciones, entre las que destacan la formación de los profesionales, la sensibilización social y sobre todo la creación de equipos multidisciplinares que defienden a los jóvenes desde el primer momento (en la misma comisaría) y que realizan un seguimiento de los casos.
Una justicia equilibrada
“El Perú es una sociedad muy castigadora”, afirma Jean Schmitz, delegado de TdH en la zona. La sociedad “les hace pagar aplicando el ojo por ojo”.
| “No queremos impunidad, sino que cada uno asuma la responsabilidad que le corresponde” |
A pesar de que la legislación peruana es muy avanzada, en la práctica sus textos no se cumplen: “Encierran en el mismo sitio tanto a un chico que ha robado un móvil como a alguien que ha matado a un taxista. La cárcel así se convierte en una escuela del crimen”, protesta Schmitz.
Por ejemplo, mientras que en un centro penitenciario español en La Rioja puede haber 17 internos, uno de Lima puede contar hasta 450 adolescentes con sólo un psicólogo para cada 60.
La iniciativa apuesta por penas alternativas para las infracciones leves y medianas: “No queremos impunidad, sino que cada uno asuma la responsabilidad que le corresponde”, subraya Schmitz.
Alta implicación
Otro aspecto innovador del proyecto es que “no es la idea de una ONG, ni una importación”, como explica Schmitz, sino que se ha construido con la participación directa de 18 instituciones privadas y públicas entre las que se encuentran el Poder Judicial de Perú, la Fiscalía de la Nación, el Ministerio de Justicia, la Policía Nacional, una universidad y varias ONG.

Óscar Vásquez, el director ejecutivo de Encuentros-Casa de Juventud –la ONG contraparte en la iniciativa–, aporta datos llamativos. En un año de trabajo se han atendido a 175 adolescentes a quienes se ha asegurado defensa y se ha facilitado la presencia de la familia en el proceso.
De ellos, 112 han entrado a un programa de acompañamiento y sólo seis han vuelto a cometer otra infracción.
“Antes de intervenir en esas zonas la mayoría no contaba con abogado defensor y sólo en la mitad de los casos la familia les apoyaba –asegura Vásquez-. El 80% de los procesos antes eran arbitrarios e ilegales”.
La presencia española
Según Cecilia Roselló, técnico de la entidad, la aportación de TdH desde España es financiera y a través de apoyo técnico con profesionales especializados, mediante capacitaciones y encuentros para compartir experiencias.
Precisamente durante esta semana varios miembros del proyecto, entre los que se encuentran la Fiscal de la Nación, el Defensor del Menor de Argentina y el Jefe Corte Suprema, visitan España para conocer el modelo de justicia y tratar de adaptar lo mejor de él a su sistema.
¿Qué PueDo HaCer yo?
La Fundación Hogares de Magaña necesita en Soria voluntarios para apoyar a jóvenes en prisión. Por su parte, la Cruz Roja busca en Tenerife a gente que dinamice la guardería de un centro penitenciario.
Más información:
Justicia para Crecer, la web del proyecto
Canal Solidario-OneWorld 2006
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