Mercado de Maravillas, espejo de la diversidad social de un barrio
Son el mejor termómetro de la vida de un barrio. Avanzan o languidecen en función de las necesidades de sus habitantes.En Madrid, los inmigrantes han hecho del mercado de Maravillas un buen ejemplo de la riqueza de la diversidad.
Fotos: Juan Fernández
Recetas con sabores latinos |
Cada sábado, el Mercado de Maravillas en el distrito de Tetuán, se convierte en el epicentro social y comercial de este popular barrio madrileño. Algo relativamente lógico si tenemos en cuenta que es uno de los mercados tradicionales de abastos de Madrid.
Sin embargo, hace poco más de cinco años, algún que otro comerciante llegó a pensar que el Maravillas, construido en 1942, tenía ya los días contados. Y es que, en las dos últimas décadas del siglo XX, este barrio había sufrido una despoblación progresiva de familias y gente joven que se marcharon a la periferia o a otras zonas más nuevas –entre 1986 y 1996, la población descendió un 13%-; la mayoría de los que se quedaron fue gente mayor, con pocos recursos como para mantener el barrio vivo. También el mercado notó este descenso de población, que se tradujo en un importante descenso de la actividad comercial. Los últimos años del siglo pasado, el Mercado de Maravillas empezó a ver puestos cerrados y algunos pasillos desiertos.
En el año 2001, la vida cotidiana del barrio comenzó a cambiar. “Al principio se instalaron aquí los inmigrantes marroquíes –explica Manolo, encargado y propietario junto con su hermano de “La Boutique de la Patata” que emplea, además, a cuatro inmigrantes. “Pero luego empezaron a llegar latinoamericanos, quizás porque los pisos por aquí son antiguos y más baratos. Los marroquíes se marcharon poco a poco y ahora la mayoría de los que viven en esta zona son latinoamericanos”.

Lo cierto es que a partir del 2001, el censo de población del distrito empezó a crecer y con la llegada de estos nuevos residentes, el Mercado de Maravillas también recuperó su actividad comercial. “Las personas mayores compran poco y en cantidades muy pequeñas: un puerro, un tomate, dos manzanas… -prosigue Manolo. “Ahora el mercado vive gracias a los inmigrantes porque se gastan bastante en comida; los sábados vienen las familias completas a comprar y se pueden gastar de media unos 50 euros”.
| Desde 2001, Tetuán aumenta sus índices de población gracias a los inmigrantes |
Por eso en su puesto ya no sólo vende las frutas y verduras típicas de la cocina española, sino también otras como la yuca y el plátano macho, alimentos consumidos por ecuatorianos y dominicanos, o como el ají, preferido de los peruanos.
Muchos años de experiencia al frente de sus negocios han hecho de estos comerciantes unos grandes observadores de su clientela, lo que les ha permitido adaptarse y evolucionar, como Manolo y otros muchos, para satisfacer las demandas de este nuevo público cada vez más numeroso. En una de las carnicerías existentes en el mercado nos explican su teoría sobre el consumo de carne por parte de los inmigrantes: nada más llegar, sólo comen cerdo porque es la carne más barata. Sin embargo, a medida que se asientan laboral y territorialmente, aumentan la calidad y el precio de las carnes que compran.
Inmigrantes, delante y detrás del mostrador
La presencia de los inmigrantes no sólo es evidente en la clientela, donde las mujeres predominan, al igual que las españolas, a la hora de hacer la compra. También han proliferado detrás de los mostradores, empleados en los puestos más grandes. A veces, incluso regentan sus propios negocios.
Es el caso de “El Maná de mi tierra”, un pequeño establecimiento en manos de un colombiano y un español que se conocieron en el despacho del abogado que le arreglaba los papeles al primero. Jorge González vino de Colombia hace tres años para acompañar a su madre. Pensaba volverse porque allí tenía su trabajo en un banco, pero “se fue quedando”. “Al principio pensé en abrir un locutorio – dice- pero me di cuenta de que había ya muchos en el barrio, así que me decidí por la tienda de alimentación latinoamericana”.
| “Los españoles también son buenos compradores de productos latinos, porque quieren descubrir sabores nuevos” |
Los comienzos fueron difíciles para Jorge y su socio porque les costó acceder a los proveedores de productos más baratos; sin embargo, con tesón y esfuerzo, han conseguido hacerse con una gran variedad de productos y marcas que rebosan las estanterías de vivos colores y exóticos nombres

Sus clientes habituales son los inmigrantes latinoamericanos de Perú, Ecuador, Brasil y Colombia, aunque también llegan españoles que van, receta en mano, a la búsqueda de los ingredientes que les permitan descubrir los sabores latinos.
Alfonso, de profesión: emprendedor incansable
Conseguir uno de los 234 puestos con que cuenta este mercado tan vivo puede parecer ahora difícil y caro. Pero en el año 2000, cuando el mercado estaba en declive, había puestos disponibles situados en ‘buenos pasillos’. Fue entonces cuando Juan, un chileno asentado durante 30 años en España, decidió quedarse con el alquiler de dos puestos que se traspasaban. Poco después, compró un tercer puesto ubicado en una esquina del pasillo más corto del mercado. Hace apenas dos años, Juan conoció a Alfonso, chileno como él aunque más joven; una persona muy activa y muy emprendedora que salió de su país en busca de una oportunidad mejor.
Alfonso llegó a España sin nada y sin conocer a nadie. Consiguió un empleo en la construcción, donde trabajaba 24 horas al día de domingo a domingo alentado por la promesa de que le iban a ‘hacer los papeles’. Pero ese día nunca iba a llegar y decidió dejarlo para dedicarse a lo que él mejor sabía hacer: vender. Recorrió los mercados de Madrid apuntando precios, se fue a Mercamadrid para saber cómo funcionaba y con mucha inventiva, osadía y horas de trabajo, Alfonso comenzó a suministrar género a las tiendas de alimentación de los chinos.
| El plátano macho es el rey del mercado, soberano de las miles de nostalgias por los sabores de la tierra lejana |
Poco después conoció a Li Xin, una guapa y también emprendedora china con la que se asoció para abrir una tienda. La sociedad mercantil dio, meses más tarde, un paso más grande ya que Li Xin y Alfonso se casaron. En la última regularización, Alfonso ha conseguido sus papeles, pero en ningún momento ha dejado de trabajar. Cuando Juan le ofreció asociarse con él para llevar los puestos del mercado, no dudó en aceptar. Y es que Alfonso es un comerciante nato su actividad a prever y satisfacer su demanda, aunque para ello tenga que trabajar de cinco de la mañana a once de la noche.
En los puestos de Juan y Alfonso no faltan el choclo (o maíz), la lima, la papaya, ni la yuca –con la que se prepara, por ejemplo, el sancocho ecuatoriano de María, una clienta habitual de Alfonso- o la yerba mate, reclamo habitual de uruguayos y argentinos. Sabe que en Semana Santa, los dominicanos tienen por costumbre comer ‘habichuela con dulce’, un plato elaborado con gran cantidad de batata dominicana que él aprovisiona con antelación.

También por esas fechas, los ecuatorianos preparan la ‘Fanesca’, un plato hecho con pescado y frutos típicos, y el ‘lulo’ con naranjilla o con tomate de árbol, bebida que dan a los niños “para que no olviden los sabores de nuestra tierra, con los que crecimos nosotros mismos” –dice María, de Ecuador, que reside en el barrio con su marido y sus dos hijos.
A pesar de todo, Alfonso reconoce que el rey indiscutible del mercado, el favorito entre todos los productos, es el plátano macho del que vende 120 cajas a la semana. Verde, maduro, frito o asado, el plátano macho es el soberano de las miles de nostalgias por los sabores de la tierra que confluyen en el Mercado de Maravillas, espejo de la diversidad y del aprendizaje en la convivencia en un barrio que rejuvenece y se renueva cada día gracias a estos nuevos moradores.
align=“center” alt=“Logo MTAS” border=0 width=150 height=42>
align=“center” alt=“Logo Equal” border=0 width=100 height=46>
align=“center” alt=“Logo FSE” border=0 width=150 height=37>
Noticias relacionadas
Inmigrandes!!, historias sobre inmigrantes con mucho humor
Por: Redacció el 05/10/05 12:34
“En la visión del islam, hay que cambiar los estereotipos por verdades”
Por: Redacció el 07/10/05 15:19
Encuentra el artículo que buscas
Por ejemplo: ideas solidarias, subvenciones ONG, voluntariado en Haití.
0 comentarios
Ya no se admiten comentarios. Pero no te quedes con las ganas! Da tu opinión en noticias más recientes!



en las redes sociales